Topógrafos de la calle

Deambular por las calles hasta perderse constituye el principal leit motiv de cualquier fotógrafo urbano contemporáneo que se precie como tal. Las ciudades han crecido desmesuradamente y los fotógrafos de calle, más que nunca, se comportan como auténticos flâneurs de la sociedad actual. Y vaya crisol de imágenes que se está trazando hoy en día a través de miles y miles de atentos creadores visuales de todas las latitudes que vamos conociendo principalmente por redes sociales.

(c) Gustave Caillebotte

Hace muchos años, a Walter Benjamín le gustaba definir al flàneur como aquel personaje que convertía el muro de cualquier edificio en su pupitre, el quiosco de periódicos en su biblioteca y el café en su oficina. En ese sentido me gustaría mencionar a dos grandes fotógrafos (bastante desconocidos por las nuevas generaciones) que no hay olvidar de esa época, a la cual pertenecía el gran pensador alemán.
El primero es el fotógrafo argentino Horacio Coppola, conocido como “el ojo de Buenos Aires” de los años ’30 del siglo pasado.
(C) Horacio_Coppola . Buenos Aires 1936 (Suipacha y Diagonal Norte)
En 1935, la municipalidad de Buenos Aires le encargó a Coppola un libro para celebrar el cuarto centenario de la fundación de la ciudad. Debido a la gran influencia de la Bauhaus, sus fotografías tienen mucho dinamismo debido al buen uso de planos inesperados y perspectivas inusuales, tan vitales hoy en día.
(c) Horacio Coppola. Buenos Aires 1936
El otro flàneur,  al que me quiero referir en este post, es Gabriel Cualladó quien formó parte del mítico grupo AFAL. Y a pesar que ayudó a renovar la fotografía en España a mediados del siglo pasado, las nuevas generaciones casi lo han olvidado y vale la pena comentarles que produjo grandes series fotográficas en su deambular por las calles.
(c) Gabriel Cualladó. Paris 1962
En 1962, gracias al encargo del Comisariado del Turismo Francés, tres zonas de París se convirtieron en el tema central de sus instantáneas.
(c) Gabriel Cualladó. Paris 1962
Y en 1980 y 1981, mientras acompañaba a su mujer en búsqueda de telas antiguas, fotografió como un topógrafo urbano, el Rastro de Madrid.
(c) Gabriel Cualladó. El Rastro, Madrid 1980 – 1981
 Y lo hizo de una manera poco convencional en relación a la composición,  alejada del cliché del género.
 Hasta pronto!

Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *