Abstractas, sutiles, creativas, surreales

“…he extendido mis sueños bajo tus pies / Pisando
suavemente porque pisas mis sueños
WB Yeats, versos extraídos de su poema El desea las telas del cielo
Para mi, las nubes tiene algo de sueño y de misticismo,
no exenta de cierta recreación íntima. Las nubes siempre han obrado de
inspiración en la creatividad de un fotógrafo atento al jugueteo
constante de la luz. Y en ese contexto, algunos creadores visuales, han captado
ese juego para transformar escenas banales de nubes en imágenes un tanto
surrealistas,  de una sutil y creativa composición.
(c) Lee Friedlander. Tennesse, 1971
Siempre me ha parecido maravilloso como Lee Friedlander
realizó esta fotografía que en un primer momento, no le encontraba el
significado; oculto en unas banales nubes y el juego asimétrico de diagonales.
Una joya que debe mostrarse siempre en la asignatura de composición fotográfica
de cualquier escuela de fotografía. Un gran talento fotográfico para encontrar
lo surreal en lo banal.
Asimismo, Joel Meyerowitz también tenía “los pensamientos
en las nubes” e iba al encuentro de sus vaporosos blancos con una actitud
filosófica de la vida, de su propia existencia.
(c) Joel Meyerowitz. España, 1967
Una nube blanca y perezosa se desplaza a través de una
ventana con barrotes. O bien la nube está atrapada allí, como un prisionero
tras las rejas; o es libre, y nosotros somos los que están detrás de las rejas”

señala Meyerowitz (Phaidon, 2001).
(c) Franco Fontana
Las nubes producen una cascada de asociaciones que no
tienen lógica y obsesionan la imaginación como las que aparecen en el trabajo
de Franco Fontana. Imágenes de aparente simplicidad que sugieren “algo” de
nuestros propios recuerdos.
Otros, como Bruno Barbey, encontraron “nubes”
representadas en paredes. Un juego creativo para revitalizar lugares de
tránsito, espacios de silencio.
(c) Bruno Barbey. Maranhao. Sao Luis. 2008
Cuando era niño solía tumbarme en la hierba, mirar las nubes y olvidarme de todo lo demás. Las veía moverse durante horas, levantando las manos hacia el cielo, deseando poder tocarlas, soñaba con irme en una; transporté imaginario a otro universo” comenta William Eggleston en una nota en American Suburb X.
(c) William Eggleston. de su trabajo En Zenith
Ya de adulto, Eggleston, como si se tratara de un niño, ( en
uno de sus viajes) se tiraba al suelo de cara al cielo para fotografiarlo y así reencontrarse con esas sensaciones creativas infantilesl  De
esa manera, nació un proyecto cristalizado en 1979: Wedgewwod Blue. Y luego
ampliado en un libro de reciente aparición: En Zenith (Steild, 2013).
El componente cielo / nubes
casi siempre estuvo latente en su trabajo más documental en donde rescata de un
mundo trivializado, y banal,  toda una
amalgama de significaciones profundas y descubre un tiempo y espacio más allá
de la aparente superficie.
(c) William Eggleston. 1973
 Hasta pronto!

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